Turismo de Embalses en las Cinco Villas, Comarca Cinco Villas
 

Turismo de Embalses en las Cinco Villas



La comarca de las Cinco Villas está ligada al agua desde hace siglos, ya que fueron los romanos quienes construyeron los primeros embalses. De época posterior quedan restos de obras notables como la presa de la Pesquera en Navardún, la Estanca del Cambrón en Sádaba, la Estuertica de Ejea o el Muro de la Badina de Tauste.


Aunque algunos tienen su origen en siglos pasados, la zona cuenta con un importante número de embalses de todo tamaño en servicio. Desde la enorme capacidad de Yesa, al modesto de Castiliscar, que también es uno de los históricos junto con los de Escorón o Valdelafuén, contrastando con los recientemente puestos en servicio de Malvecino cerca de Alera y La Berne en las inmediaciones de Ejea de los Caballeros.
Junto a éstos, hay otros muchos como los de San Bartolomé, reparado en 2008 tras varios años casi vacío; El Gancho junto al casco urbano de Ejea, que será acondicionado en breve, o el San Bartolomé de Las Pedrosas, donde se levantan las instalaciones de una escuela de pesca.

Lagunazo de Moncayuelo El Lagunazo de Moncayuelo es un pequeño embalse muy interesante ecológicamente, que cuenta con la calificación de ZEPA y por lo tanto están prohibidas las actividades acuáticas y la pesca. Se ha instalado dos observatorios para aves, uno de ellos acondicionado para largas estancias (llaves en Comarca de las Cinco Villas, tel. 976 677474).

Estanca del Sabinar
La estanca, además de su interés piscícola y los valores naturales de su entorno, cuenta con un edificio adaptado para merendero que posee una barbacoa en su interior.

Embalse de San Bartolomé de las Pedrosas
Éste embalse cuenta con una escuela de pesca y buenas instalaciones para este fin.

Embalse de Anas
Este pequeño embalse situado en las inmediaciones de Uncastillo es empleado para el abastecimiento de la población y la pesca. Se encuentra señalizado y tiene un merendero en la base de la presa.

Embalse de Ardisa
El embalse de Ardisa se sitúa en el río Gállego, y contiene importantes valores medioambientales. Es muy frecuentado por pescadoreS. Cuenta con accesos señalizados y un embarcadero junto al casco urbano.

Embalse de Castiliscar
La estanca de Castiliscar posee gran valor histórico que se ve realzado por sus características paisajísticas y medioambientales. Junto a su presa se encuentra un merendero protegido por una pérgola.

Embalse del Bolaso
Se trata de un pequeño embalse cuyo principal uso ciudadano es la pesca. A las especies habituales y menos atractivas, se le une en este caso la trucha, para las cuales existe una limitación de capturas a seis ejemplares.

Estanca de Escorón
La estanca de Escorón es un enclave natural de primer orden cuyo origen fue un antiguo embalse que recogía las aguas de la acequia de Facemón. A la espera de que se realice el proyecto de "La Casa del Sol" existe un observatorio para aves adaptado para sillas de ruedas y niños mediante un cristal ahumado. Embalses de Malvecino, San Bartolomé y El Gancho

Embalse de La Berne o Laverné
El embalse de La Berne o Laverné es el último puesto en servicio. Su juventud significa de momento ausencia de fauna piscícola y escasez de aves. No obstante, debido a sus características, en los próximos años probablemente será uno de los embalses más atractivos y con más actividades de la comarca.

Embalse de Valdelafuen
El embalse de Valdelafuen se encuentra a las afueras de Sádaba, y su obra original probablemente date de época romana.
Estando en servicio, suele ser empleada especialmente por pescadores y esporádicamente para el baño, aunque no cuenta con las condiciones adecuadas para esta última actividad.

Pantanico de “El Vedado”
Este pequeño embalse suele ser visitado por los pescadores. Es un paraje protegido por su riqueza en aves acuáticas.

Embalses de Malvecino, San Bartolomé y El Gancho